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CAPÍTULO IV
El abuso sexual incluye cualquier conducta en la que el niño es usado para la estimulación sexual del adulto.
Esta situación se da con más frecuencia de la que imaginamos y sus consecuencias son muy dañinas para el niño, física, emocional y socialmente.
Es por ello que resulta muy importante que sepamos un poco acerca del abuso sexual, sus consecuencias, y qué hacer para prevenirlo.
Dígales que algunos adultos pueden tratar de hacerles daño o forzarlos a hacer cosas que ellos no quieren.
Muchas veces estos adultos dirán que lo que están haciendo debe quedar como un secreto entre ellos.
Explíqueles que algunos adultos podrán llegar a amenazarlos, diciéndoles que sus padres recibirán daños o se morirán si comparte su secreto con otros.
Aclare que no es verdad. Que esas amenazas no se cumplirán y que deben confiar en sus padres.
Trate de no dejar a sus hijos pequeños solos o sin el cuidado de algún adulto de confianza.
Cuando escoja a una guardería o preescolar, o una persona con quien usted vaya a dejar a sus niños, investigue primero si son de confiar, si no ha habido quejas contra ellos.
Una vez contratado el servicio, preséntese de improviso, a fin de observar cómo está siendo tratado su hijo.
Cuando el niño le dice que ha sido víctima de un abuso sexual, crea lo que le dice el niño, ellos rara vez mienten sobre esos temas. Alabe al niño por decirle la verdad de lo que pasó.
Apóyalo, generalmente él siente mucha angustia por creer que ha sido culpable del incidente. Si usted se horroriza no lo demuestre, el niño se verá afectado por ello.
Acuda de inmediato a un dispensario médico o a un hospital, donde algún profesional de la conducta humana pueda ayudar al niño y a la familia a tratar este problema.
Si usted cree que su niño ha sido maltratado, pero no le dice nada, observe síntomas físicos y de comportamiento, tales como ropa interior rota o machacada; hemorragia de la vagina o del recto, dolor, picazón o inflamación de los genitales.
Flujo, infección vaginal, úlceras. Cambios extremos en el comportamiento, tales como pérdida del apetito o llorar en demasía. Pesadillas, miedo a la oscuridad. Retroceso en el comportamiento, ejemplo, comenzar de nuevo a orinarse en la cama o chuparse el dedo. Interés exagerado o conocimiento detallado sobre actividades sexuales. Miedo a una persona o a ser dejado en cierto lugar.
Muchas personas creen que el abuso sexual a un menor consiste solamente en la violación, sin embargo cualquier otra forma de expresión sexual donde un adulto utiliza como objeto a un niño, para estimularse, es también abuso sexual. La mejor forma de evitar el abuso al menor, es a través de una buena comunicación con los hijos, y con una adecuada educación sexual desde temprana edad.
Los que abusan sexualmente de los niños, en general, son personas que los niños conocen, en quienes confían y a quienes aman; como por ejemplo, padrastros, tíos, primos, servicio doméstico, vecinos, maestros y policías. También existen casos de personas desconocidas para el niño, que pueden pretender abusar.
No asustes a los niños, recuérdales que la mayoría de los adultos no tendrán intenciones de abusar de ellos. La mayor parte de los abusos sexuales ocurren en lugares habituales y conocidos por los niños, tales como su propia casa, la guardería o escuela, parques infantiles y centros deportivos.
El abusador sexual, generalmente, es una persona de apariencia física normal.
No esperen ver a una especie de monstruo. La mayoría son hombres, pero también una gran parte son mujeres.